Cuaderno de producción / Contenido mensual
Reparte las sesiones según lo que necesites enseñar. Las explicaciones del equipo se pueden agrupar en una mañana tranquila. La actividad real, en cambio, conviene grabarla cuando ocurra.

Prepara dos listas: piezas que dependen de una fecha y piezas que puedes mover. Reserva parte de la segunda sesión para dudas que hayan surgido tras las primeras publicaciones. Así el calendario admite ajustes sin empezar la planificación desde cero.
La mañana de personas y la mañana de actividad
Imagina un centro de formación que quiere presentar a sus profesores y enseñar una práctica en el aula. En la primera sesión, reúne las explicaciones de varias personas en un espacio tranquilo. En la segunda, graba la actividad cuando realmente coincidan alumnado, material y docente. Si intentas resolverlo todo el mismo día, quizá acabes pidiendo al profesor que abandone la clase en pleno ejercicio.
Cómo conectar las dos sesiones
Deja una nota junto a cada explicación con la imagen que falta. «Cuando dice que revisa el resultado con el alumno, necesitamos ver ambos mirando el ejercicio». Esa indicación permite completar la historia semanas después sin repetir toda la intervención.

