Cuaderno de producción / Inmuebles e interiorismo
El asesor aporta valor cuando explica algo que las imágenes no cuentan. Si el anuncio ya enumera tres dormitorios, dedica la intervención a la distribución, la orientación o el uso que admite una estancia.

Elige dos puntos donde detenerte y prepara una frase por punto. Recorre el trayecto antes de grabar para evitar contraluces y puertas cerradas. Comprueba cualquier dato sobre superficie o características con la ficha aprobada.
Una intervención que acompaña la visita
En lugar de abrir con toda la ficha, empieza junto a algo que el visitante necesitaría ver: «Desde aquí se entiende por qué la cocina funciona con el comedor». Da paso a un plano que muestre esa relación y añade solo el dato que aporte contexto. Si el asesor habla de un patio y el plano muestra un dormitorio, se obliga al comprador a reconstruir mentalmente la visita.
Qué hacer si la explicación se atasca
Divide el recorrido en intervenciones independientes. Graba una introducción en un lugar tranquilo, una observación breve en la estancia principal y un cierre. Los movimientos entre habitaciones pueden grabarse sin voz. Así un ruido del ascensor no obliga a repetir toda la presentación.

