Cuaderno de producción / Inmuebles e interiorismo
Las fotos permiten comparar estancias de un vistazo. El vídeo enseña cómo se conectan. Un tour virtual permite que el visitante elija su recorrido. La decisión depende de qué incógnita necesite resolver el comprador.

En un piso con una distribución poco evidente, un recorrido desde la entrada hasta la zona de día puede aclarar más que varias imágenes aisladas. Si optas por un tour, acuerda dónde se alojará, cuánto tiempo estará disponible y quién gestionará el enlace.
Escoge el formato según la duda del comprador
Imagina dos pisos de superficie parecida. El primero destaca por sus acabados y la luz de cada habitación. Una selección de fotos permite detenerse en esos detalles y compararlos. El segundo tiene un dormitorio al que se accede por un distribuidor difícil de explicar. Un vídeo continuo de ese tramo puede resolver la duda antes de una visita. En una vivienda con varias plantas, un tour permite que cada persona vuelva sobre sus pasos.
Qué especificar al pedirlo
Para las fotos, indica las estancias imprescindibles. Para el vídeo, concreta si aparecerá el asesor y dónde se publicará. Para el tour, confirma quién facilita el enlace, cómo se integra y qué sucede cuando se retira el anuncio.

